Es conocido el efecto antigrasa que comporta el consumo de
té rojo o Pu Erh, este efecto se fundamenta en la acción activadora de las glándulas digestivas, así como en la mejora del metabolismo hepático que tanta influencia tiene tanto en los procesos gástricos como intestinales. El efecto diurético tan acentuado que posee, también es un aspecto a tener en cuenta en aquellas dietas de adelgazamiento que implican una pérdida de líquidos. Es conveniente tomarlo después de una comida rica en grasas, sólo o endulzado con azúcar moreno o miel, ya que su consumo con azúcar refinado blanco no permite saborear todos los matices gustativos que este tipo de té comporta. Al mismo tiempo como es de bajo contenido tánico, no perjudica a las personas con problemas estomacales y no produce efectos no deseados como puede ser el estreñimiento. Es conocido de antiguo que el consumo de dos tazas de té rojo al día, permite una reducción de peso importante, con la ayuda siempre importante de la dieta y el ejercicio.











