Un uso poco conocido del té es su efecto ahuyentador de los mosquitos. Si cuando hemos consumido una infusión de té queremos guardar las hojas utilizadas, cuando están convenientemente secas y procedemos a su incineración, los gases resultantes de esta cremación son ahuyentadores de tan molesta plaga, por lo que después de proporcionarnos un rato agradable con su consumo sigue siendo útil posteriormente.











