En los países anglosajones es tradicional que las mujeres gestantes, cuando llegan los días del alumbramiento consuman infusiones de frambuesa. La tradición dice que en los momentos anteriores al parto la infusión de frambuesa facilita la dilatación, aspecto este no contrastado científicamente. De todas formas, dado el efecto relajante de la musculatura que tiene el té, combinar esta excelente infusión con frutos desecados de frambuesa proporciona una estimulante bebida que al mismo tiempo puede cumplir con la tradición.











